Acoso sexual por parte de un supervisor o jefe

El acoso sexual por parte de un superior puede resultar especialmente difícil, ya que el acosador puede tener control sobre los horarios, las asignaciones de tareas, las evaluaciones, los ascensos, las medidas disciplinarias o la continuidad en el empleo.

El acoso puede ser verbal, físico o visual

El acoso por parte de un supervisor puede incluir comentarios de carácter sexual, tocamientos no deseados, invitaciones repetidas, mensajes de carácter sexual, imágenes ofensivas, comentarios sobre el cuerpo o la vida sexual de un trabajador, u otras conductas no deseadas relacionadas con el sexo o el género.

Aprovechamiento de la posición de poder en el trabajo para obtener favores sexuales

La situación resulta especialmente grave cuando un superior ofrece beneficios laborales a cambio de favores sexuales o amenaza con imponer sanciones en caso de negativa. Los empleados deben conservar cualquier mensaje, testimonio, cambio en los horarios, medida disciplinaria u otra prueba relacionada con dicha conducta.

Denuncia de acoso

Muchos empleados denuncian el acoso al departamento de Recursos Humanos o a otro responsable. Una denuncia puede ser importante tanto porque ofrece al empresario la oportunidad de actuar al respecto como porque las represalias por denunciar el acoso pueden constituir en sí mismas una infracción de la ley.

¿Y si el acoso cesa, pero empiezan las represalias?

Presta atención a medidas disciplinarias repentinas, cambios en los horarios, exclusiones, reducción de horas, traslados, evaluaciones negativas o despidos tras presentar una queja. Las represalias pueden constituir un asunto jurídico independiente.

Infórmate sobre tus opciones

North Law representa a los empleados en asuntos relacionados con el acoso sexual y las represalias. Ponte en contacto con el bufete para solicitar una consulta gratuita y confidencial si crees que un supervisor o un responsable te ha sometido a acoso ilegal.